Alivio del balance:
Ayuda a las instituciones a reducir la carga de los pasivos en sus balances, mejorando la estabilidad financiera. Mejora de la adecuación del capital:
Mejora los coeficientes de capital de nivel 1, que son fundamentales para el cumplimiento de la normativa y la salud financiera. Diversificación del riesgo:
Los inversores acceden a perfiles de riesgo diversificados y a rendimientos potenciales de diversas fuentes de ingresos. Gestión eficaz del riesgo:
Permite a las instituciones gestionar y mitigar los riesgos financieros con mayor eficacia. Liquidez del mercado:
Transforma los pasivos ilíquidos en instrumentos financieros negociables, aumentando la liquidez del mercado.