Valores regulados:
Los activos digitales, como las criptomonedas, se convierten en valores regulados, sujetos al cumplimiento de los marcos normativos pertinentes. Instrumentos negociables:
Los activos digitales titulizados se convierten en instrumentos negociables, accesibles en las bolsas y plataformas de negociación convencionales. Integración con las finanzas tradicionales:
Este enfoque integra los activos digitales en el sistema financiero tradicional, proporcionando una vía estructurada para la inversión. Atracción de inversores institucionales: La titulización de activos digitales atrae a inversores institucionales que podrían haber dudado en participar en mercados no regulados.