Propiedad fraccionada:
Permite dividir los activos en unidades de inversión más pequeñas y manejables, haciendo que los activos de gran valor sean accesibles a una gama más amplia de inversores. Mayor liquidez:
Permite negociar la propiedad fraccionaria en mercados secundarios, mejorando la liquidez de activos tradicionalmente ilíquidos. Accesibilidad global:
Los tokens digitales pueden transferirse a través de las fronteras sin problemas, ampliando la base de inversores a una audiencia global. Transparencia y seguridad:
La tecnología Blockchain proporciona registros de transacciones transparentes, seguros e inmutables, fomentando la confianza entre los inversores.